La visión es un asunto serio. Es la luz que nos guía y establece la dirección de nuestra vida. Aunque esté
enraizada en la realidad actual, también es un catalizador que produce otras realidades nuevas y mayores. Una visión
no es un sueno y es mucho más que nuestros objetivos habituales. Es algo en lo que estás dispuesta a invertir
todo tu ser, Los visionarios creen que pueden conformar el futuro. Este es un punto significativo. En lugar
de tener la noción fatalista de que lo que ocurra en el futuro está fuera de su control, creen que puede ser
influenciado para que vaya en la dirección que hoy ven posible.
Para expresar una visión hace falta coraje. Cuando expreses tu visión puedes verte afectada por una incómoda
sensación de ampulosidad o de que te das demasiada importancia. Tal vez te preguntes: "¿Quién me creo que soy
para tener tal visión?". Creo que esto suele ocurrir porque no tenemos la costumbre de salir fuera de nosotros mismos
para contemplar algo mayor. Pero la visión es la tarea del espíritu humano y, por ello, trata de las cosas que son
importantes para la humanidad. Las visiones suelen sonar elevadas porque son elevadas. Te piden que vivas tu vida
en función de un propósito superior que sea profundamente significativo para ti.
visión y el género
Tanto los hombres como las mujeres tenemos visiones. Sin embargo, históricamente, los hombres han tenido más
libertad para expresar las suyas. Muy pocos negarán que los padres fundadores de América tuvieron una magnífica
visión. Pero las visiones de los hombres suelen ser diferentes de las de las mujeres porque, como comentamos en
el capítulo 3, surgen de diferentes puntos de vista sobre la vida. Por ejemplo, el concepto masculino de ley está
basado en la creación de una sociedad ordenada que proteja los derechos individuales (en otras palabras, un punto
de vista masculino). No trata eficazmente de las cuestiones relacionadas con conflictos de responsabilidades y
conflictos en las relaciones (disputas por la custodia de los hijos, por ejemplo), que son centrales en la
perspectiva femenina. Asimismo, los hombres tradicionalmente han sido los promotores, inventores y ejecutores
de los grandes proyectos tecnológicos, pero a veces no han asumido las consecuencias de sus descubrimientos.
Muy al contrario: a menudo han fracasado al tratar de reivindicar su responsabilidad en las consecuencias.
Un ejemplo muy conocido es el de Robert Oppenheimer, el físico que ayudó a crear la bomba atómica. Posteriormente,
espoleado por su conciencia, intentó convencer a sus colegas científicos de que se equivocaban al seguir trabajando
en la bomba, pero tanto él como los que estaban de su lado fueron desacreditados y descartados.
Warren Ziegler ha impartido formación en el proceso de la visión a quince mil personas a lo largo de los últimos
veinte años. Trabaja con todo tipo de empresas, asociaciones benéficas y religiosas para crear visiones que transformen
esos colectivos concretos. Dice que aunque tanto los hombres como las mujeres luchan por "la justicia social en un
mundo sostenible", existen diferencias en la forma y tono de sus respectivas visiones (Ziegler, conversación personal,
1992), Las visiones de los hombres tienen más que ver con producir cambios a través de la transformación de las
estructuras e instituciones sociales, También se centran más en ideas y soluciones prácticas, y tienden a usar el
lenguaje cognitivo. Las visiones de las mujeres, por otro lado, se centran normalmente en producir transformaciones
por medio de cambios en las relaciones humanas, a través de vínculos y acciones comunitarias. Las mujeres dan más
importancia a los sentimientos y usan lo que Ziegler llama "un vocabulario más fluido en lo relativo a la intimidad".
Él dice que las mujeres están más dispuestas a considerar una transformación verdadera, es decir, a traer a la
existencia algo que no haya existido antes. (Como portadoras de niños, parece lógico que las mujeres sean necesariamente
las portadoras de la esperanza.
Ziegler también cree que en este momento histórico las mujeres son "incuestionablemente las mejores facilitadoras y
visionarias". Finalmente, cuando hombres y mujeres practican la visión conjuntamente, se produce un poderoso efecto
mutuo que les hace ir más allá de sus planteamientos originales e incorporar las formas del otro género.
Recompensas de la Visión
* Tienes un propósito tanto en los días buenos como en los malos, una razón
para seguir adelante..
* Tienes un punto central alrededor del cual construir
tu vida.
* Tienes una sensación de tu propio carácter y unicidad.
* Permites entrar en tu vida a un gran número de gente.
* Traes la espiritualidad al mundo.
* La toma de riesgos se hace más apremiantes y merece
más la pena.
Por Carollyn Zeiger y Allen.
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