El romance perfecto se inicia en una tarde de sol, en algún sitio encantador: tal vez una playa blanca en pleno verano.
El cielo está azul, sin nubes; los colores lucen puros e intensos. El sol calienta tu cuerpo y el de él desde afuera
hacia adentro. El mutuo sentimiento calienta el cuerpo desde adentro hacia afuera. Tu boca y la suya se tocan sin una
palabra: con suavidad al principio, para poder sentir la suavidad aterciopelada. de los labios ajenos; después,
a medida que se degusta el calor de la boca del otro, se aprietan los cuerpos. Los besos son cálidos y dulces; como
si fueran un rico chocolate oscuro, quieres más; es irresistible. Ahora el calor envuelve a ambos como un capullo;
la ciudad o la playa desaparecen. Sólo existen los dos, en un abrazo delicioso. Cuando se estrechan y el calor fluye
hasta los brazos y las piernas, tus pensamientos se disuelven y te conviertes en el otro. Ahora sólo hay un cuerpo
acalorado y ansioso que se mueve en perfecta armonía. No hay más preguntas:
¿Es él quien corresponde? ¿Se lo permito? ¿Me querrá ella? ¿Y la cena? ¿Qué pasará la semana próxima, mañana, dentro de
una hora? De todo eso, nada importa. Sólo las sensaciones de piel sobre piel y músculos estrechando materia.
Tus piernas parecen más largas, más fuertes, más graciosas; ambos se sienten más ágiles y jóvenes; los brazos se
colman de energías ¡limitadas. Eres bella. El es encantador, amoroso, seductor. Es la felicidad. Y por fin vuelven a
ser dos cuerpos: acalorados, sudorosos, exaltados. Hablan de algo importante o no dicen, absolutamente nada; se
acarician con suavidad, aliviando el momento de la separación física. A las cinco de la tarde vuelven a cobrar
conciencia de la tarde soleada. Beben una copa de vino. 0 se duchan. Se visten con lentitud. Se besan de nuevo al
cruzarse durante esas actividades rutinarias. Un momento antes de ponerse la última prenda, se abrazan con fuerza,
dejando que ambos cuerpos se recuerden. Están vestidos. Han vuelto a la vida real.
¿Desde cuándo no pasas una tarde así con tu esposo? ¿Desde que eran novios? ¿Cómo puedes crear interludios románticos
similares en tu matrimonio? A fin de crear deliberadamente una aventura amorosa es preciso saber de qué se trata.
Si no sabes qué es y llevas cinco, diez o cincuenta años casada con el mismo hombre, ¿cómo puedes crearlo?
Por Susan Col y Alice Bregman
Clave
de Vida de Fátima Salinas :: México 750 - Dpto. 29 (C1097AAP) Pasaje Santa
Marina, San Telmo, Buenos Aires, Argentina ::
Tel:
4300-7574 / 3734 ó 15-64-55-00-55 :: e-mail: info@clavedevida.com.ar