Si sigue perdiendo el tiempo evocando pasados, lo sorprenderá
el presente debilitado. Ayuda al crecimiento si el producto
o el servicio se acerca más al cliente. La gente
que no corre riesgos piensa que los que si los corren
están desequilibrados.
Solamente corriendo riesgos tenemos la posibilidad de
llegar a un logro.
Las empresas existen para satisfacer necesidades de
los clientes y quienes interpreten que optimizar el
servicio es prioritario serán quienes perduren.
Si el personal de su empresa cuando se levanta a la
mañana no tiene ganas de ir a trabajar el responsable
es quien dirige la organización.
Todos tenemos oportunidades tomarlas o dejarlas pasar
depende de nuestra capacidad de decisión.
Una idea comercial parece muy extraña cuando
recién comienza.
Si no estamos dispuestos a equivocarnos no hay posibilidades
de éxito futuro.
Es importante no creer que tenemos respuestas para
todo, esta posición es realmente incómoda
y peligrosa.
Nadie comienza una actividad con el 100% de seguridad.
La incertidumbre es algo con lo que se convive cuando
se está al frente de una empresa.
Si los empresarios no delegan en sus colaboradores,
traban el crecimiento.
Si estamos orientados solamente a mejorar el capital,
tengamos en cuenta que por lo general las ideas no acuden
donde está el capital.
Quienes tengan dificultades para adaptarse a los cambios
también las tendrán para mantenerse en
pié.
La claridad en los objetivos es el punto de partida
para poder avanzar.
A los directivos de la empresa se los evalúa
por los resultados y posicionamiento de su compañía
en el mercado.
En ocasiones es bueno que la realidad tome contacto
con la esperanza.
La fe en el propio éxito garantiza los resultados.
Las fallas son parte del proceso de aprendizaje y jamás
deberán detenernos.
Un obstáculo nunca es insalvable.
Es importante estar dispuesto a tener paciencia si
los tiempos de los demás no son como los nuestros.
La desconfianza en un enemigo a la hora de delegar.
Se debe crecer según lo justifique la demanda.
Sentir que la mayor parte del tiempo trabajamos en
forma precaria es normal, pero debemos actuar para ir
corrigiendo esto.
El reconocimiento es fundamental para mantener alta
la moral de un grupo.
Cara directivo tiene la empresa que se merece.
De la voluntad que pongamos en la tarea que realizamos,
depende si ésta tendrá éxito o
no.
Si usted es directivo de una empresa y quiere saber
cómo es su propia personalidad observe su empresa
y la actitud de sus empleados, es una copia de su personalidad,
y acéptelo por duro que esto sea, es la única
forma de empezar a cambiar.
Estela Pereyra
Clave
de Vida de Fátima Salinas :: México 750 - Dpto. 29 (C1097AAP) Pasaje Santa
Marina, San Telmo, Buenos Aires, Argentina ::
Tel:
4300-7574 / 3734 ó 15-64-55-00-55 :: e-mail: info@clavedevida.com.ar