El viaje más largo se inicia con un solo paso, según el refrán. A continuación te ofrecemos una serie de pasos diminutos que, en conjunto, contribuyen a formar un "espíritu fuerte". Cada una de las sugerencias implica un grado de riesgo (pusimos el límite en el salto de esquí), bajo la suposición de que, si logras hacer lo que te da miedo, obtendrás cierto grado de valor. ¡Buen viaje!
1. Sigue el ejemplo de nuestra amiga, quien, ya cumplidos sus buenos años, decidió que era
su última oportunidad para estudiar piano (¡y para dar ese primer recital en público!), cosa
que no había podido hacer con dos niños pequeños entre los pies.
2. Enfréntate a uno de los miedos más comunes: inscríbete en un curso donde enseñen a
hablar en público.
3. Si te sientes arriesgada, mira una película de terror desde el principio hasta el fin. (Lo
decimos en serio).
4. Trabaja varias horas por semana en el hospital de tu zona, en un centro juvenil, en el
orfanato de tu comunidad, en un centro para la rehabilitación de drogadictos... o en cualquier
organización pública cuya obra te inspire respeto.
5. Dedica algo de tiempo a la semana o al mes a un niño pobre.
6. La próxima vez que sufras una desilusión (hasta una derrota aplastante) no te quejes
ni critiques.
7. Inscríbete en algún grupo de supervivencia en la naturaleza. Los graduados aseguran
que no hay nada tan estimulante.
8. Ponte en marcha hacia uno de esos balnearios donde se cuida integralmente la salud, También puedes conformarte con el club de tu zona y hacerte la ilusión de que se trata de un gran balneario.
9. Preséntate como aspirante a integrar el grupo teatral de tu comunidad.
10. Aprende a nadar y a manejar.
11. Obsérvate actuando en una videograbación o en una película.
12. Escucha tu propia voz en una cinta grabada.
13. Pronuncia un discurso.
14. Escribe una carta al director de un periódico local sobre un tema que te interese y adopta
una posición firme.
15. Estudia la vida de las "esposas granjera? o campesinas, esas mujeres que trabajan a
la par de sus esposos, sin que sus logros reciban victorias.
16. Inscríbete en una clase de gimnasia y ¡asiste regularmente!
17. Inicia de una vez ese... hobby que vienes postergando por estar muy ocupada.
18. Redacta un diario para registrar tus pensamientos y sensaciones íntimas. Dispón de
unos pocos minutos al día para hacer tus anotaciones.
19. Invita a una amiga a cenar fuera.
20. Pasa una hora con tus hijos, sin interrupciones. Nada de diversiones llamativas, se trata de escuchar y disfrutar con su compañía.
21. Termina tus estudios secundarios, universitarios o de perfeccionamiento.
22. Adopta un gatito o un cachorro... o algún dulce animalito viejo que necesite hogar.
23. Toma unas vacaciones a solas, aunque sólo sea por uno o dos días.
24. Sé la primera en festejar con una carcajada un chiste o una anécdota divertida. No
esperes a ver si los otros ríen o no,
25. Juega a "Escrúpulos" con tus hijos ("Escrúpulos" es un juego interactivo que centra la
atención en el modo en que cada jugador manejaría uno entre varios dilemas éticos.)
26. Levántate temprano y sal a caminar o a correr (esto también es recomendado con el debido respeto por tus tareas).
27. La próxima vez que te sientas enfadada o frustrada, admítelo y dilo. No te convenzas de que tus sentimientos no merecen ser expresados.
28. Sube al juego más escalofriante del parque de diversiones.
29. Si ocupas un puesto directivo y tienes a otros bajo tus órdenes, pídeles que enumeren tres cosas que les gustan de ti y tres cosas que los vuelvan locos. ¡Y escucha bien!
Toma sus respuestas en serio, como valiosa retroalimentación. Comienza a corregirte. Repite el mismo procedimiento al fin de cada mes.
30. Admite una verdad ante un buen amigo.
31. Si piensas que tu superior ha hecho algo bien, elógiale.
32. Comienza a leer esos libros, que te parecían tontos en la adolescencia.
33. Si te gustan las novelas románticas (o la cienciaficción, el misterio o los cuentos breves), date el gusto.
34. Perdona a quien te haya hecho mal.
35. Inscríbete en algún curso para estudiar un idioma extranjero, cualquiera que sea, aunque sea el idioma de la computación. Ese que siempre quisiste dominar.
36. ¿Cuánto hace que no te sometes a un examen físico completo?
37. Esto no es para los débiles de espíritu: aprende a pilotear.
38. Asiste a la reunión de ex alumnas de secundaria.
39. Date tiempo para reconocer (y respetar) los primeros síntomas de tensión, malestar o peligro en tu persona. Oblígate a forzarte un poquito cuando quieras alcanzar un objetivo importante, pero respetando tus límites.
Cada paso hacia la confianza en ti misma es también un paso hacia el coraje:
el coraje de decir que no, de ofrecer un elogio, de
declarar tu amor, de cometer un error, de visitar al
dentista, de cambiar tu opinión. Cada paso se afirma
en la fe de que puedes sobrellevar las consecuencias.
Piensa que cada anotación en tu propia "Jerarquía
de la Conducta Asertiva" es un paso valeroso y que estás
siguiendo un curso a la medida para desarrollar el arrojo.
No pienses que no vas a experimentar miedo ni ansiedad
en el proceso, sino que darás cada paso con la seguridad
de sentirte intranquila en un principio. Es la práctica
lo que facilita las cosas. Y también las hace más divertidas.
El espíritu fuerte tiene la maravillosa capacidad
de reírse de sí mismo, de sus reveses y tribulaciones.
El humor puede reconciliarse con situaciones por lo
demás imposibles; es quizá lo único que no deja que
nos abrumen los desencantos de la vida. El espíritu
fuerte (una inigualable mezcla de fortaleza, vulnerabilidad
y alegría) reside en todas nosotras. Date tiempo para
llegar a conocerlo. ¡Vale la pena!....
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