La ubicación de los dormitorios y la disposición de las camas han sido siempre dos aspectos considerados de mayor importancia en la tradición del Feng Shui.
Suele ser mejor ubicar los dormitorios lo más lejos posible de la puerta de entrada, en especial el dormitorio principal. Si se duerme según esta disposición tendrá la sensación de que puede ver venir las cosas de la vida y de que tendrá tiempo de considerar sus opciones y decidirse por la mejor de ellas. Si, por lo contrario, duerme muy cerca de la entrada principal, las cosas suceden repentinamente y le cogerán por sorpresa, por lo que puede dejar perder oportunidades y hacer elecciones de las que más tarde se arrepentirá.
Durmiendo en la primera posición puede llegar a experimentar mayores sentimientos de paz interior. Al sentirse más seguro durante sus horas de sueño, se notará también más seguro para afrontar la vida, y le será además mucho más fácil poner de manifiesto las cosas que desea que le ocurran durante su transcurso.
Los colores en los dormitorios
Dado que el dormitorio es la estancia más íntima de toda la casa, la composición de los colores presentes desempeña un papel importante. La elección de un determinado color dependerá del elemento que le corresponda y, básicamente, de sus preferencias. La mayoría de las recomendaciones relativas a los colores también pueden aplicarse al resto de estancias del piso o la casa.
El azul, por ejemplo, transmite calma y frío y resulta especialmente apropiado para personas con trastornos del sueño. No obstante, también se dan reacciones aparentemente paradójicas del inconsciente.
Mientras uno siga empeñado en ejercer control subconscientemente aun cuando está durmiendo, por lo general le resultará difícil conciliar el sueño. Lo primero que hará el inconsciente es defenderse de todos los influjos apaciguadores. Este proceso tiene lugar hasta que no se haya interiorizado el azul y se haya "decolorado emocionalmente".
A fin de procurar un efecto positivo sobre la calidad del sueño en caso de padecer continuamente de nervios irritados, un azul suave le permitirá desarrollar su efecto beneficioso. Combínelo con un rosa vivo (por ejemplo, para fundas de cojines, colchas o cortinas), a fin de establecer un equilibrio, que también dé cabida al erotismo y realce los aspectos apacibles del azul.
No obstante, evite el azul si es fuego o metal. Elija sobre todo este tono si su elemento es el agua o la madera. En ese caso, obtendrá más beneficios del azul, aun cuando esté durmiendo.
Según la ciencia de los centros energéticos del cuerpo, los denominados chakras, el verde es el color del corazón, independientemente de que este color represente la madera entre los elementos. El verde intensifica las relaciones emocionales y la fuerza de expresión intuitiva. Especialmente si el dormitorio se encuentra en la sección que, entre otras, representa las relaciones familiares, este color ejerce su buen influjo. Uno se siente impelido a abrir su corazón.
Asimismo, un dormitorio verde turquesa podría tener propiedades benignas. Una parte en tono azul es posible que transmita un sosiego que calme los temores emocionales, siempre que se dé una compatibilidad entre los elementos. Si le afectan estas cuestiones, debería llevar a cabo algunas pruebas antes de pintar, por ejemplo, una pared del dormitorio. Puede comenzar con las sábanas de la cama en el color escogido y comprobar los efectos que tiene. ¿Qué le sugiere física y emocionalmente? En algunos casos deberá probarse el mismo color en otra tonalidad.
En principio, los tonos verdes muy intensos no deberán predominar en un dormitorio, ya que este color también está relacionado con el crecimiento, el desarrollo y la fuerza vegetativa. En su expresión yang (tonos fuertes) tiende a estimular al sistema nervioso simpático, responsable del movimiento; en cambio, en su forma y¡n (por lo general, tonos verdes suaves no muy claros, y turquesa) ayuda al sistema nervioso parasimpático, que suele favorecer los estados de relajación en el cuerpo.
Pero el color verde resulta del todo desaconsejable
para el dormitorio si su elemento personal es la tierra
o el agua. Por el contrario, es especialmente favorable
si es fue o, y también beneficioso si su elemento es
madera.
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