"...LO
IMPORTANTE NO ES EL PROBLEMA, SINO LO QUE HACEMOS CON
EL"
Una gran empresa no lo es por su tamaño o volumen
de ventas sino por un modo de hacer las cosas. A ese
espíritu en oriente se lo llama el sabor del
zen y aquí lo observamos como organizaciones
con prestigio o de confianza.
El sabor del zen o un espíritu confiable parten
de una premisa que es muy cara para los procesos de
la Calidad Total, el reconocimiento de que todo lo que
hago hasta lo más simple, es importante. Desde
esa conciencia aparecen los ejes de la relación
de servicio, el descubrimiento del Cliente y la protección
de quienes me ayudan en mi labor. A esto que se lo divide
en el trabajo con las personas, sistematización
de procesos y satisfacción del cliente es lo
que llamamos un programa de Calidad Total.
La propia naturaleza del proceso, es lo que los está
haciendo avanzar en lo que denominamos una nueva conciencia
en la relación con los clientes.
Cuando esa conciencia va de arriba hacia abajo, se estimula
en el centro y se devuelve hacia fuera comienza un ciclo
tan rico y abundante que nadie luego quiere dejarlo.
Estamos diciendo también que esto llevará
mucho trabajo, porque todo este proceso deberá
quedar registrado y escrito para permitirnos ocupar
nuestras mentes en crear, mientras que el propio sistema
nos ayudará a mejorar. A ese sistema es al que
se denomina la serie de Normas Iso 9000. Ellas son el
esqueleto que sostiene todo el ciclo.
Pero como por ahí alguien vive muy preocupado
por estos y otros problemas, queremos regalarles un
viejo relato zen de tradición hindú, en
donde se manifiesta con sencillez meridiana, la infinita
sabiduría que anida en las personas de buen humor.
Además podría servirles de ejercicio verdaderamente
revelador. Ahí les va:
"Una antigua enseñanza Zen nos
propone el siguiente ejercicio:
Póngase serio. Reflexione acerca de la gravedad
de cada instante: cada segundo que pasa es un paso más
hacia la ineludible muerte, es como un grano de arena
que ha caído en el receptáculo inferior
del reloj y que nunca más volverá a subir.
A medida que circula la sangre de sus venas, su vida
se va yendo: vivir es morir poco a poco. Cada segundo
que pasa mueren varios niños en el mundo, se
arruina un banquero y aparece un nuevo virus. Todo es
muy serio, todo es muy importante.
Adopte una actitud solemne. Ahora ríase!!!.
Ríase a carcajadas porque todo es una broma.
Cada momento de su vida era como un trozo de una comedia,
sólo que muchas veces usted no se contaba entre
los que reían. Pero ahora sí puede reírse,
porque es lo único inteligente que puede hacer.
Si llega a encararla como se debe, la vida es un fluir
constante de gozo y alegría, un perpetuo nacimiento.
Nada es eterno y, al mismo tiempo, todo lo es; nada
es inamovible, nada es estable. Ría, ría
a carcajadas porque es lo mejor que puede hacer."
Corolario:
Intente desarrollar lo que poseemos todos los seres
humanos de ver las dos caras de la moneda.
Sepa ver la verdad en la mentira, el bien en el mal,
la oportunidad que indefectiblemente se halla en cualquier
dificultad. Todo lo que parece negativo, tiene su lado
positivo.
No caiga en la trampa de juzgar prematuramente lo que
le ocurre a otras personas con las que se encuentra.
Vaya al fondo de las cosas más allá de
los contrarios.
Y sobre todo sonría, no vaya a ser cosa que
solo nos midan por los instantes de felicidad. Recuerde:
"Lo que importa no es el problema, sino lo que
se hace con él"
Buena voluntad
Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca
obstaculizando un camino.
Se escondió y miró para ver si alguien
quitaba la tremenda piedra. Algunos pasaron simplemente
dando una vuelta. Muchos
culparon al rey por no mantener los caminos despejados,
pero ninguno hizo nada para sacar la piedra del camino.
Un campesino, que pasaba por allí con una carga
de verduras, la vio. Al aproximarse a ella, puso su
carga en el piso y trato
de mover la roca a un lado del camino. Después
de empujar y fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo
logró. Mientras recogía
su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo
donde había estado la roca.
La bolsa contenía muchas monedas de oro y una
nota del mismo rey diciendo que el oro era la recompensa
para la persona
que removiera la piedra del camino.
El campesino aprendió ese día que cada
obstáculo puede estar disfrazando una oportunidad.
Clave
de Vida de Fátima Salinas :: México 750 - Dpto. 29 (C1097AAP) Pasaje Santa
Marina, San Telmo, Buenos Aires, Argentina ::
Tel:
4300-7574 / 3734 ó 15-64-55-00-55 :: e-mail: info@clavedevida.com.ar