Conócete a ti mismo y conocerás
a Dios.
Nuestro Ser fue hecho a imagen y semejanza de Dios.
Cuando logremos esto, seremos plenamente felices y merecedores.
Tema: La búsqueda
del Ser a través del Simbolismo.
Alumno: José María Panebianco.
En esta monografía me concentraré en estas dos frases, tratando de aprender a conocerme a mí mismo, y de explicarme que significa imagen y semejanza, para eso utilizaré las herramientas que en este curso nos dan, consultaré algunos libros y aplicaré mis conocimientos personales.
Todos estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, pero no nos parecemos a él físicamente, todos tenemos una parte dentro, por consiguiente todos los seres humanos en ese punto son iguales, somos parte de su amor infinito, somos parte de sus virtudes y cualidades y me refiero a todas, lo que viene a hacer pensar, que poseyendo estos valores provenientes de la Divinidad, no existen seres diferentes, existen seres con bloqueos y defensas, que no pueden verse por dentro, y otros a los que nunca le han hablado de estas cosas, por lo tanto hacen de sus vidas lo que pueden, y aquellos como nosotros, que deseamos respuestas, que nos buscamos dentro, eso nos da el saber que no existen personas malas, y estaría en nosotros hacer algo con esto.
En nuestra búsqueda nos han enseñado que cuando descubrimos en nosotros cosas que no nos gustan, podemos cambiarlas, nos dieron herramientas y las técnicas para ir hacia adentro nuestro, somos afortunados, demos gracias a nuestros instructores.
Si nos encontramos en una polaridad que nos es negativa podemos cambiarla con las virtudes de la contraria.
Si bien todos somos producto de la misma manifestación creadora, somos aspectados en diferentes formas, ya sea por la crianza, por los signos zodiacales, por las enseñanzas recibidas, por el entorno de vida, eso es lo que nos hace distintos en la forma, pero no en la esencia. La esencia no puede ser modificada, pero la forma sí, depende de cada uno, hallar el camino no es fácil, transitarlo es largo y espanta. Pero vale la pena. La voluntad es el vehículo.
La búsqueda del Ser a través de simbolismo:
Atendiendo uno de los siete principios herméticos, podemos comenzar a explicarnos un poco que es el Ser, o que somos. Si bien es cierto que todo está en el Todo, no lo es menos que el Todo está en todas las cosas. Uno de los caminos para llegar a conocer nuestro Ser es el simbolismo y desde este tema intentaré llegar a explicarnos que nos quieren decir.
Simbolismo:
Símbolo, significa arrojar hacia la realidad. Podemos encontrar que hicieron uso de él, todas las religiones, todos los países, a través de la historia tuvo mayor preponderancia en determinadas épocas y en cosas que llegan hasta nuestros días, como la Heráldica, y es preponderante en el Cristianismo, por sobre todo se lo encuentra en las Catedrales Góticas, bibliotecas de piedra y en el Camino de Santiago de Compostela. También la Alquimia lo utilizó para dejar a cubierto el Gran Secreto. Desde la correcta interpretación del simbolismo, se pueden develar muchas incógnitas, también nos puede conectar con el pasado y su creador.
Todo verdadero símbolo porta en sí sus múltiples sentidos y eso desde su origen, pues no esta constituido como tal en virtud de una convención humana, sino en virtud de la Ley de Correspondencia (como es arriba es abajo, como es abajo es arriba), que vincula todos los mundos entre sí, el simbolismo es una ciencia exacta.
El símbolo creado por Maestros Constructores no funciona igual que los creados por Filósofos y escuelas Místicas, en el primero se plasma el conocimiento y se abre con la contemplación y meditación sobre el mismo, y el segundo fue concebido para trabajar en el inconsciente a través de la contemplación. En ambos casos el trabajo sobre los símbolos nos conecta con su realizador, por lo tanto regresamos en el tiempo a la mente de su creador, nos hacemos uno con Él. El símbolo no funciona para todos los seres por igual, depende del camino recorrido, los conocimientos adquiridos y por sobre todo del grado de merecimiento de cada individuo. También actúa para los distintos niveles de aprendizaje. Meditar con un símbolo además de ser revelador, puede llevarnos a la iluminación. La incorrecta utilización del símbolo puede llegar a ser peligroso para quien lo emplea, hay varios ejemplos en la historia, el más conocido es el de Alemania en época de Hitler.
El simbolismo que nos ocupa en esta monografía, es aquel que tiene que ver con la búsqueda de nuestro Ser, encontramos gran variedad desparramados en las distintas religiones y escuelas místicas, coincidiendo en su integridad, todos ellos con líneas, espacios e intención, nos lleva desde sus bordes hacia el centro de los mismos. (Laberintos, corazón, copas, etc.). Ellos nos muestran el camino hacia nuestro interior, nos dicen donde buscar nuestro Ser.
Laberintos y La Letra G:
El laberinto ha quedado perdido en algún lugar del tiempo, han llegado hasta nosotros algunos que pueden encontrarse principalmente en Europa, y en el interior de las Catedrales y algunas iglesias, por lo general se los halla realizados en los pisos. Ellos nos invitan a recorrer sus caminos que son los nuestros, e ir hacia su centro que también es él nuestro y luego encontrar el camino de vuelta.
Además cuando estemos en presencia de un laberinto en una Catedral Gótica debemos tener presente, que en el lugar donde se encuentra hay corrientes energéticas que nos son beneficiosas, todas las Catedrales Góticas están construidas sobre asentamientos energéticos o fuerzas telúricas, ese es otro motivo por el cual el laberinto nos invita a recorrer sus mosaicos, realizando su recorrido recibiremos algo más que viene del Cielo.
Hay un símbolo que muestra perfectamente la ubicación de nuestro centro, que es el laberinto de la letra G, recorriendo la letra desde arriba hacia abajo, volviendo a ascender, y girando hacia adentro nos conduce al final de la búsqueda. Este símbolo debe ser imaginado sobre el corazón, y él nos marcará el lugar en donde se encuentra Nuestra Chispa Divina.
Corazón
El conocimiento del corazón es la percepción directa de la luz inteligible, luz irradiante del Principio Espiritual que es el verdadero corazón del Universo.
Existe una relación efectiva entre el centro tomado en sentido superior o espiritual y el punto determinado del organismo que le sirve de representación. Ha de buscarse lo que hay en ese lugar y se le conocerá. Lo que debe buscarse es la realidad espiritual que corresponde analógicamente al éter, y de la cual éste es la expresión con respecto al mundo sensible. El resultado de ésta búsqueda es lo que se denomina propiamente conocimiento del corazón. Lo que reside en el corazón no es, pues, solamente el éter en el sentido propio del término: en tanto que el corazón es el centro del ser humano considerado en su integridad, y no en su sola modalidad corpórea, lo que está en su centro es el alma viviente la cual contiene en principio todas las posibilidades que se desarrollan en el curso de la existencia individual. Lo que reside en el corazón es esencialmente el punto de contacto del individuo con lo universal, en otros términos de lo humano con lo Divino. El conocimiento del corazón cuando alcanza su grado más profundo, se identifica verdaderamente con el conocimiento Divino. El principio Divino se considera como residente en el centro de todo ser. El ser puede no tener conciencia actual de la Presencia Divina, esa presencia no se hace plenamente efectiva para ese ser sino cuando éste ha tomado conciencia y la ha realizado. Quien ha llegado efectivamente a ese conocimiento, ha alcanzado verdaderamente el centro, y no sólo el suyo propio sino también, por eso mismo el centro de todas las cosas, ha realizado la unión de su corazón con el corazón del universo.
El Grano de la Mostaza:
En los textos Sagrados de la India encontramos lo siguiente: El espíritu Divino que reside en el corazón, es más pequeño que un grano de arroz, más pequeño que un grano de cebada, más pequeño que un grano de mostaza, más pequeño que un grano de mijo, más pequeño que el germen que esta dentro de un grano mijo, este Espíritu Divino, que reside en el corazón, es también más grande que la tierra, mas grande que la atmósfera, mas grande que el cielo, más grande que todos los mundos en conjunto.
La similitud entre los términos de este pasaje y los de la parábola evangélica, "Semejante es el Reino de los cielos a un granito de mostaza, que tomándolo un hombre lo sembró en su campo, el cual es la más pequeña de todas las semillas, mas cuanto se ha desarrollado es mayor que las hortalizas y se hace un árbol, de modo que vienen las aves del Cielo y anidan en sus ramas."
El grano es el centro, el árbol que de él brota es el eje, directamente salido del centro y extiende a través de todos los mundos sus ramas en las cuales vienen a posarse las aves del cielo, que en ciertos textos Hindúes las aves del cielo representan a los estados superiores del ser. El eje invariable es el soporte Divino de toda existencia, es como lo enseñan las doctrinas orientales, la dirección según la cual se ejerce la Actividad del Cielo, el lugar de manifestación de la Voluntad del Cielo.
"Que todos sean uno; como Tu, Padre, en mi y yo en Ti, que también ellos en nosotros sean uno... Para que sean uno como nosotros somos uno, yo en ellos y tú en mi, para que sean consumados en la unidad" (San Juan 17, 21-23). Esta es la Unión Perfecta, es el verdadero advenimiento del Reino de Dios, que viene de dentro y se expande hacia fuera, la plenitud del orden universal.
Cuando los fariseos preguntaban a Jesús, cuando llegaría el Reino
de Dios, entendiéndolo en un sentido exterior y
temporal, Cristo dirige estas palabras: Helo allí,
helo aquí, porque el Reino de Dios esta dentro
de vosotros. (San Lucas 17-21).
La acción Divina se ejerce siempre desde el interior, y por eso no es ostensible, pues la mirada esta necesariamente vuelta a las cosas exteriores, por eso también la doctrina Hindú da al Principio el nombre de ordenador interno, pues su operación se cumple de adentro hacia afuera, del centro a la circunferencia, de lo no-manifestado a la manifestación, de modo que su punto de partida escapa a todas las facultades pertenecientes al orden sensible o procedentes directa o indirectamente de Él.
El Reino de Dios se identifica naturalmente con el centro, es decir con lo que hay de más interior, sea con respecto al conjunto de todos los seres, o con respecto a cada uno de ellos en particular.
El Principio Divino que reside en el centro del ser, solo esta virtualmente en ese ser, hasta tanto la Unión se haya realizado de modo efectivo.
La Copa (Grial)
El Grial y las cráteras sagradas de todas las religiones, representan el órgano femenino de la generación.
Al igual que la piedra filosofal, el grial ha sido definido como la clave del conocimiento y la suma del todo.
En su representación como una piedra, el Santo Grial es el depositario de la sabiduría espiritual y del conocimiento cosmológico, la realización.
Este símbolo ha sido el motivo por el cual nacieron historias y leyendas a través del tiempo, las más conocidas son las escritas durante el medioevo, entre las más destacadas se encuentran La historia del Rey Arturo, Romances sobre las historias de Caballería, La búsqueda del Santo Cáliz, etc. En definitiva es otro símbolo representativo del Corazón y cumple en nosotros una función de entrega y recepción, de copa llena y copa vacía. Llenar la copa significa crecer interiormente, recorrer nuestro camino y adquirir amor, agrandar nuestro corazón, ser mejor Ser, acercarnos a la Divinidad, adquirir sabiduría y discernimiento.
Vaciar la copa es poder volcar hacia los demás
seres, desde el sentimiento y la emoción todo
el contenido de la misma. Por añadidura nuestra
copa o corazón será renovado, vuelto a
llenar de más cosas, y el ciclo se volverá
a cumplir, hasta alcanzar nuestro espíritu. Este
simbolismo nos muestra también que además
de aprender, debemos volcar en los demás las
enseñanzas recibidas, dar servicio, esta es otra
manera de hacerlo.
El Punto y el Círculo
El Principio no puede ser oído; lo que
se oye no es Él. El Principio no puede ser visto;
lo que se ve no es Él. El Principio no puede
ser enunciado; lo que se enuncia no es Él. El
Principio al no poder ser imaginado, tampoco se le puede
describir.
La representación más sencilla es el
punto en el centro del círculo, el punto es el
emblema del Principio y el círculo el del Universo.
Es imposible asignar a esta figuración ningún
origen en el tiempo y hay que ver en ella uno de los
signos que se vinculan directamente con la Tradición
Primordial. A veces el punto está rodeado de
varios círculos concéntricos que parecen
representar los diferentes estados de la existencia
manifestada, dispuestos jerárquicamente según
su mayor o menor alejamiento del principio primordial.
La circunferencia no podría existir sin el punto
mientras que éste es absolutamente independiente
de aquello.
En el párrafo anterior se demuestra que lo importante
es el punto, el origen de todas las cosas. Imaginemos
un punto en el éter, y comencemos a agregarle
infinita cantidad de rayos en todas las direcciones
del espacio, en algún punto de un rayo unamos
uno con otros, esto nos dará una línea
curva, que al encontrarse ambas puntas, crean un circulo,
ese es un instante de la manifestación Divina.
Para entender este simbolismo es necesario darle significado
a lo descripto, el Punto es la primer manifestación
de Dios, el origen de la creación, los Rayos
son infinitas líneas en el espacio, y le
Circulo marca distintos instantes en el tiempo
de la evolución. Meditar en este símbolo
sencillo, es meditar en la creación, entender
el Punto es conocer a Dios. Y esto lo podemos buscar
dentro de nosotros, acercarnos internamente a nuestra
Chispa Divina es regresar al momento en que el punto
apareció, la concepción misma de nuestro
Universo. Transitar por los rayos es como andar por
el tiempo, y circunvalar el círculo es conocer
un instante preciso de la creación.
Los símbolos nos acompañan desde lo profundo
de la historia, en toda nuestra evolución, muchos
Seres lograron iluminarse desde la comprensión
de uno o más símbolos, otros dejaron su
conocimiento en ellos para que otros puedan iluminarse,
nos toca hacer algo con ellos, por nosotros y los que
vendrán después, piensen a partir de hoy,
que antiguos maestros dejaron un legado, en grabados
de piedra dentro de las Catedrales Góticas, en
iglesias, en estatuas, en pinturas, en papel, nos ofrecen
su servicio desde el pasado, al conocer esto, no podemos
hacer menos que interesarnos y hacer algo con nuestra
evolución.
Hay un campo más terrenal en donde el símbolo
es utilizado, en la confección de un logo o marca
para identificar a una empresa, se lo plasma en el pórtico
de la entrada, en toda la papelería, y todo lugar
visible, se vive con él. Además se aplica
en campañas publicitarias. El símbolo
no es elegido al azar, se buscan los indicados para
que la empresa y producto sean identificados con las
cualidades que le son propias. Cuando se haga esto,
se deberá tener presente, que el símbolo
funciona para el bien propio y para todo el entorno,
que se debe dar un correcto uso. Cuando una empresa
o individuo se coloca detrás de un símbolo
para lograr ganancias en un mercado de competencia,
se debe trabajar con respeto, rectitud, lealtad comercial,
en forma transparente en sus operaciones, sin perjudicar
a otros y de lograr ganancias significativas, hacer
el bien común entre sus empleados y la comunidad.
Si el que utiliza un símbolo conociendo su potencia
en representación de una empresa, y se actuara
en forma incorrecta y mezquina, esa empresa no tardará
en fracasar, es Ley Universal. También hay países
que rigen sus destinos signados por los símbolos,
lo hacen desde la verdadera comprensión y conocimiento,
uno de esos piases es Inglaterra. Ellos crearon su bandera
sobre la base de la elección de sus colores,
la Cruz de San Andrés, y la distribución
geométrica; también el simbolismo está
presente en sus estandartes y escudos. Francia es otro
país que se fundó con el simbolismo, eligiendo
los colores y colocando símbolos en sus edificios
y espacio públicos, además tiene la mayor
concentración de Catedrales Góticas. Estados
Unidos también adopta el simbolismo principalmente
con el billete de un dólar con el que se podría
hacer un estudio completo. España tiene el Camino
de Santiago de Compostela o El Camino de las Estrellas,
en todo su recorrido hay simbolismo iniciatico.
En el logo de Clave de Vida se aplica el axioma alquímico de "Solvet et coagula", disolver y coagular, se disuelven las dos polaridades, Sol y Luna, y se unen formando uno solo, es el encuentro del equilibrio y posteriormente se trasciende.
Todos los alumnos de Clave de Vida, nos encontramos aquí no sólo
para aprender, creo que nos guía una misión
especial, estamos un paso adelante del común
de la gente, nos preparamos para brindar servicio a
las personas que todavía no han podido ver que
la vida es otra cosa, que hay algo más que lo
mundano, si logramos acercar a otros seres a entrar
en este camino podríamos dar por cumplida nuestra
misión, estamos dando la posibilidad de allanar
el camino para otros y la magnífica oportunidad
de iluminarse.
Que Dios los bendiga a todos.
Bibliografía: Símbolos
Fundamentales de la Ciencia Sagrada - Rene Guenon
El Rey del Mundo - Rene Guenon
El Kybalion
El Arqueómetro - Saint Ives Albedrey
Clave
de Vida de Fátima Salinas :: México 750 - Dpto. 29 (C1097AAP) Pasaje Santa
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