El concepto maduro de felicidad en su más alto desarrollo, puede expresarse en estas palabras:
“No dependo de las circunstancias externas sin importar cuales sean. Puedo ser feliz bajo cualquier circunstancia, por que se, que aun los sucesos adversos tienen una razón de ser. Ellos me enseñan algo para acercarme mas a la libertad y a la felicidad”.
Pero como el amor que los seres humanos se dan y reciben, cae sin duda dentro de lo que alguien calificó como “la extraña dificultad de las cosas sencillas”, cuando se trata de emociones, sexualidad y espiritualidad, tarde o temprano aparecen fantasmas, como el miedo a crear rechazo y fracaso, emprendiendo así nuestra aventura de la vida y de muchas vidas.
El primero de los fantasmas que obstaculiza la energía del amor se llama “miedo a crecer” y dice:
“Solo puedo ser feliz si obtengo lo que quiero, como lo deseo y cuando lo ansío; de otro modo seré infeliz”.
En el momento en que cualquiera se rehusé a cumplir con esta experiencia, el mundo del inmaduro se derrumba, como si le hubieran arrebatado la felicidad para siempre. Ningún adulto humano tiene semejante convicción intelectual, pero sí es así a nivel emocional.
La parte de la personalidad que se expresa con tanta libertad en la infancia, permanece escondida en la psiquis del adulto y encubierta por la conducta racional y sigue produciendo reacciones similares.
El niño, desea un control omnipotente y tener una posición especial desde el cual el mundo que lo rodea le debe obediencia total. Entonces, el infante esta pidiendo que el mundo satisfaga sus deseos, y cuando esto no sucede y nunca ocurrirá, la frustración se vuelve absoluta, apareciendo el “fantasma de la frustración” que dice:
“Si las cosas suceden de acuerdo con mis deseos el mundo brilla, pero si la más mínima cosa va en contra de mi voluntad el mundo es negro “
Este deseo omnipotente al niño le es negado y cuando es reprimido genera dos reacciones adversas, que son la perfección y el fracaso.
Luego aparece “el fantasma de la perfección” que dice:
“Tal vez si me vuelvo perfecto como me lo pide el mundo que me rodea, obtendré tanta aprobación que con ella podré alcanzar mi meta”
Esta búsqueda de perfección es incorrecta a causa de lo que la motiva; la persona no lucha por la perfección con el fin de amar mejor, sino con el fin egoísta, que le permitirá, mediante la perfección inmediata, el control omnipotente que desea; la cual es completamente imposible.
Mas tarde aparece un nuevo fantasma que se llama “fracaso” que produce sentimientos de inferioridad, incomodidad, culpa y remordimiento. “Fracaso argumenta:
“Si pudiera ser perfecto obtendría lo que quiero pero como no voy perfecto no me merezco nada”
Así la fustración se vuelve doble: el primer objetivo el control omnipotente pasa ser feliz no se realiza; tampoco es posible lograr el segundo deseo, el de obtener la perfección para poder satisfacer el primer anhelo. Todo este fracaso produce sentimientos agudos de inferioridad del pues el niño todavía no sabe que nadie puede alcanzar semejante perfección y piensa que es único en su fracaso por lo tanto tiene que esconder este hecho vergonzoso. Al mismo tiempo aparece otra reacción más .Uno no puede y no quiere asumir toda la culpa de su fracaso, así que se rechaza la responsabilidad y se culpa al medio que lo rodea.
El siguiente fantasma es el miedo a la responsabilidad y dice:
“Si me dejaran ser feliz a mi manera amándome y aprobándome completamente y haciendo lo que ansío entonces podría ser perfecto. El obstáculo que me impide obtener lo que quiero se haría a un lado.Así que es su culpa. Mis fracasos se deben a que constantemente me niegan la satisfacción de mis deseos”.
El bebé que hay en ti, creé que la prueba del amor es que se satisfagan todos tus deseos. Así que para sentir que te aman necesitas de esclavos que te satisfagan.
Entonces aparece otro fantasma que es el miedo al Amor y que dice:
“Sí me aman me deben rendir homenaje así puedo poseer un súbdito”.
Por lo tanto si tú amas tú eres quien debe convertirse en esclavo.
Conforme descubras tu propia distorsión inconsciente respecto al amor podrás percibir las exigencias infantiles de otras personas. Entonces te darás cuenta de que amar no significa abandonar la dignidad, la autonomía y la libertad y dejarás de tener miedo de amar.
Por ahora inhibes tu capacidad de amar por tener ideas confusas que identifican el amor con sumisión y porque desconfías de los otros a causa de tu descomunal demanda de ser amado y servido.
Siendo inmaduro, no aceptas la realidad pues la realidad no siempre es perfecta y agradable. Sólo al crecer aprendes a aceptar lo que existe en tu vida y en tus emociones vas logrando aprender a perder el miedo a amar.
El Amor es el poder más grande del universo y el concepto correcto del amor incluye la posibilidad de amar independientemente de que la otra persona te ame o no. Semejante amor es incondicional. Pero si todavía no estás preparado para eso es inútil forzarte a lograrlo. La compulsión y la incapacidad para alcanzarlo sólo aumentarían tus sentimientos de fracaso y culpabilidad. Pero aún el deseo de ese amor ideal y no egoísta podría fácilmente distorsionarse con base a un deseo de sufrir enfermizo.
Así que por lo tanto si no eres amado y te parece imposible el amar, simplemente reconócelo sin culpa. Este es el primer paso hacia la transformación.
La personalidad humana en vez de reemplazar los conceptos erróneos con unos correctos trata de forzar la vida para que se adapte a sus ideas equivocadas. Cuando esto demuestra ser imposible busca otra salida que parece ser una solución pero que resulta ser mucho más dañina a largo plazo.
Aparece entonces el fantasma de la auto destructividad o del infeliz que dice:
“Dado que la felicidad me es negada y que la infelicidad me es impuesta inevitablemente en contra de mi voluntad, lo mejor que puedo hacer es sacarle el mayor provecho posible, entonces más vale disfrutarla. Es más, para librarme de la humillación de sentir que soy una presa desamparada de la infelicidad que se me impone, yo la provoco para no estar a merced suya.”
Aunque algunos aspectos de la infelicidad pueden ser disfrutados de una manera enfermiza, existe la tendencia a que surjan otros aspectos muy dolorosos y que no pueden ser disfrutados en absoluto.
Sólo rastreando éstas emociones y reacciones a lo largo de tú trabajo personal podrás descubrir cómo es que continúas de las maneras más sutiles y ocultas, provocando a la gente y atrayendo ciertas situaciones para poder acumular incidentes infelices, injusticias, heridas daños y lastimaduras.
Puede ser que disfrutes de la provocación en sí o de la lástima de ti mismo que surge de ella. Como el deseo de ser infeliz es inconsciente, las lastimaduras sufridas en el proceso te hacen sentir más desadaptado y hacen que el mundo te parezca todavía más cruel e injusto.
Pero como el deseo de ser amado vive en el alma de todos los seres humanos y esto es sano, legítimo y creativo, en el sendero de la búsqueda interna se aprende, no sólo a lidiar mejor con las dificultades, sino también con los momentos felices.
Ambos necesitan sabiduría, madurez y conocimiento espiritual que da el verdadero deseo de autoconocimiento, con el fin de que su búsqueda se pueda efectuar de manera constructiva.
Sabemos que el amor exclusivo e ilimitado es inmaduro y poco realista y esto hace que el niño concluya equivocadamente, que en sí mismo el deseo de amor es incorrecto. La conclusión acertada sería: “El tipo de amor al que aspiraba hasta ahora no puede ser mío, pero de todos modos tengo derecho a ser amado.Lo cual puede suceder si, por mi parte, yo aprendo a amar correctamente y con madurez.”
Pero como dijimos la confusión aparece y consiste en pensar que el anhelo de ser amado es algo vergonzoso. Así que se le entierra y como está sepultado surgen muchas consecuencias desagradables.
Aparece entonces el fantasma de la vergüenza que dice:
“No debo buscar ser amado. No tengo derecho a ser amado, pues no lo merezco. Por eso no lo consigo.”
A pesar de tú vergüenza y la consecuente supresión de tú deseo no puedes silenciar por completo la potente voz interior. Ella está allí pero sólo puede expresarse de maneras descarriadas y esa desviación es la causa de que no puedas obtener el amor que ansías.
Si abandonaras la forma equivocada de buscar te darías cuenta de que tu ser real puede ser y será amado y entonces se rompería el círculo vicioso.
La manera errónea consiste en buscar sustitutos para el amor.
Sustituyes el amor por la aprobación, por el afán de brillar, de ser mejor que los demás, de impresionar a la gente, de ser importante y esto te parece menos vergonzoso.
Así que pasas la vida poniéndote a prueba. La sustitución puede asumir formas muy variadas, por ejemplo la gente debe estar de acuerdo contigo, debe seguir tus pasos, o tienes que demostrarle que tú estás de acuerdo con ellos, que te adaptas a la opinión pública. Éstas y otras formas no son sino meros sustitutos del anhelo de ser amado.
La tendencia frecuente a adaptarse, a ser el niño obediente es parte de este conflicto. Según el tipo de individuos se manifiestan diferentes tipos de actitudes.
La compulsión de probar algo existe en todo ser humano, sólo hay diferentes grados. Una vez que hayas verificado la existencia en tu interior, no podrás ver ninguna solución. Pero si buscas en la dirección correcta encontrarás la tristeza por tu insatisfacción y la sentirás, lo cual es bueno.
Entonces te darás cuenta de que tu lucha por ser aprobado, por demostrar una u otra cosa, te hace ser egocéntrico, orgulloso, arrogante, superior, o bien, enfermizamente sumiso y resentido.
La batalla contribuye en una parte bastante grande al resultado adverso de que la gente no te ame, a pesar de que podrías ser amado si te libraras de todas las capas que todavía desean una sustitución en vez de la realidad. Si te has permitido sentir el anhelo original sin temer la supuesta humillación y debilidad que esto implica, y sin tener miedo de sentir la simple tristeza que nunca tendrá un efecto malo sobre tu alma, contribuirás muchísimo por alcanzar tu realización.
Te darás cuenta de que no es que no seas lo suficientemente bueno para ser amado, sino que lo inaceptable es la máscara artificial que te construiste laboriosamente.
Entonces no te abandonarás en una autocompasión dañina sino que crecerás lo suficiente para destruir esas tendencias que te impiden recibir lo que mereces.
Más aún, te darás cuenta de que aunque logres temporalmente obtener aquello por lo que estás batallando, admiración, aprobación, de todos modos te dejará insatisfecho y con un sabor amargo. Tu frustración y tu infelicidad siempre tienen éstas raíces.
Al comprender la razón por la que no fuiste amado como lo anhelabas, esto te dará la fuerza para ir preparando el camino para un amor real y maduro.
Primero empezarás por dejar que la demás gente no te ame si escoge no hacerlo. Esto te puede dar tristeza pero no te pondrá tenso y no será un verdadero problema para ti. Así que no te hará ser desagradable.Interiormente siempre quieres forzar a los demás a que te amen. La cubierta exterior es la aprobación. Las personas más débiles que tú que tienen sus propios motivos enfermizos pueden aparentar que obedecen tus órdenes temporalmente, pero esa respuesta te dejará vacío y decepcionado pues no es lo que en verdad estás buscando, algo que no puede ser obtenido mientras no disuelvas la corriente forzante. Un alma fuerte y madura no puede ser sometida, más aún, sólo funciona en libertad, y nunca respetarás a la persona que obedezca ésta orden, sólo respetarás a la persona que te ame libremente.
Por lo tanto, anhelas ser amado, al mismo tiempo que eres más o menos incapaz de dar amor, al menos en el nivel en que lo deseas para ti mismo. Esperas ser tan bien comprendido que la gente te ame a pesar de tus defectos y tus debilidades y no te das cuenta que con esas debilidades lastimas y decepcionas a los otros sin querer que ellos te lastimen y decepcionen debido a sus propias debilidades.
Tú quieres que te entiendan y te amen a pesar de todo pero no estás dispuesto a hacer lo mismo si las flaquezas de los otros te afectan negativamente. Esta situación es tremendamente subjetiva y por lo tanto irreal. Así que sólo aprendiendo a amar afectarás a los otros de tal modo que tendrán que darte amor.
El Amor es objetividad, y la objetividad significa verdad.
La subjetividad es verdad disfrazada o falta de verdad inconsciente o no intencional. Todo esto surge del nivel emocional del ser de una persona.
La subjetividad es egocéntrica, y el amor y el egocentrismo no pueden coexistir.
Ningún ser humano será capaz de alcanzar el verdadero amor y la verdadera objetividad pero hay grados. En la medida que observes tu falta de objetividad te aproximarás a ella y por ese camino a la capacidad de amar.
Cuando hayas alcanzado la capacidad de tener una visión objetiva y desapegada, ya no podrás dejar que los instintos enfermizos de los demás te lastimen.
Pero dijimos que el amor verdadero sólo puede ver la realidad, por lo tanto si estás listo para amar de una manera más vital, no cerrarás los ojos ante los defectos de la persona que amas.
Deberás tener en cuenta que hay dos medidas defensivas que son, la severidad y la idealización
Cuando idealizas, tratas de convencerte que eres tolerante y bueno, puede ser que cierres los ojos ante los defectos de los demás porque te aman y te hacen sentir seguro bien los juzgas con demasiada severidad, aún en el caso que la crítica esté justificada. El hecho aislado ante el cual protestan tal vez sea válido, pero no su evaluación de la totalidad de la persona, pues ésta tiene un montón de facetas que no pueden conocer.
El orgullo y la incapacidad de amar verdaderamente, te hacen pasar de un extremo al otro, y es el niño el que sólo conoce los extremos, por lo tanto éstas reacciones viven en el alma adulta y si observan sus relaciones actuales desde ésta perspectiva, reconocerán cual de los dos extremos es más importante que ataquen primero.
La objetividad, requiere de valor pues el amor maduro significa amor a los otros a pesar de sus defectos, conociéndoles, viéndoles, y no cerrando los ojos.
La otra persona tal vez ni siquiera esté menos desarrollada que tú, él o ella pueden estar desarrollados en otros aspectos. Simplemente observa, si no puedes observar sin enojo, tienes que darte cuenta que esa reacción surge del mismo origen básicamente, que no puedes aceptar la imperfección y emocionalmente sigues siendo como un niño.
La carencia de amor y la herida del niño deben ser corregidas y correctamente tratadas. Si no, en su vida de adultos la pasarán llorando inconscientemente por lo que les hizo falta en la infancia y eso les hará incapaces de amar con madurez. Esto se perpetúa de una generación a otra.
Hay un fuerte lazo entre los deseos e insatisfacciones del niño y las dificultades y problemas actuales del adulto
Corres constantemente hacia los problemas y patrones repetitivos cuyo origen está en el intento de reproducir la situación de tu infancia con el fin de corregirla. Así que buscas a tus padres nuevamente y de manera no consciente y nada fácil de detectar en tus parejas amistades y otras relaciones.
Como el niño que hay en tu interior no puede deshacerse del pasado, no puede perdonar ni aceptar, trata de controlar la situación creando condiciones similares destinadas al fracaso.
Sólo cuando te liberas de esa repetición puedes dejar de aullar para ser amado por tu padre o tu madre.
Si ya tienes pareja, el descubrimiento de este conflicto, puede mostrarte como se parece a tus padres, pero como ahora sabes que no existe la perfección, esas inmadureces, no te parecerán la tragedia que era.
No tienes idea de cuan preocupado está tu inconsciente por volver a actuar la obra de teatro, tratando que sólo esta vez sea diferente , y a medida que pasa el tiempo la decepción se hace cada vez más pesada y tu alma se desanima más y más.
Deberás reexperimentar las heridas de tu infancia tomando un problema y quitando las capas superpuestas de reacciones.
Te darás cuenta de cómo tu mismo contribuiste a causar el sufrimiento actual debido a tu deseo de corregir la herida de tu infancia. Cuando sientas la similitud del dolor y logres sincronizar éstos des dolores, el presente y el pasado, aprenderás a reconocer las similitudes que hay entre tus padres y la gente que te ha lastimado o te está lastimando ahora.
Cuando trabajes con tu niño herido sentirás un efecto liberador y a su vez liberarás a tu entorno, pero no puedes percibirlo si primero no entiendes los patrones que hay en ti.
La llave está en el descubrimiento de uno mismo
Cuando evitas mirar algunas partes de ti mismo, inevitablemente proyectas hacia fuera lo que hay dentro de ti. La proyección no puede brindarte paz y liberación.
A veces no es fácil reconocer de que modo el miedo al propio ser y a la vida existen dentro de ti, y esto sólo puede manifestarse a través de síntomas.
Busca e investiga en tu actitud hacia los demás, hacia el sexo opuesto, tus reacciones hacia las circunstancias de la vida diaria.
Cuando logres definir un miedo o una resistencia a tu ser más profundo podrás ver que el miedo a la muerte tiene iguales dimensiones. Morir en última instancia significa abandonar el control personal, y este abandono por extraño que parezca es vivido como algo humillante. Con el fin de evitar la verdad que te obliga a ser humilde, de que tu pequeño ser no es todopoderoso, te aferras al orgullo y al voluntarismo con olas cada vez más fuertes de miedo.
El orgullo, obstaculiza tu camino, porque tienes miedo de que tal vez no te guste lo que encontrarás si te aventuras dentro de lo desconocido que hay dentro de ti.
El voluntarismo separa al consciente del inconsciente en tu interior porque te resistes a la idea de descubrir algo que te obligue a hacer cosas que no le gusten a tu pequeño ego, o a dejar de hacer cosas que no quieres abandonar.
El miedo, obstaculiza el camino cuando el orgullo y el voluntarismo muestran falta de confianza. Desconfiar y aferrarte a lo que conoces pensando que más vale hacer eso que correr el riesgo de entrar en lo desconocido crea muros de miedo.
Este temor es lo que bloquea el auto reconocimiento.
Respecto al temor a la muerte, que es el temor a lo que desconozco de mi, comprensión interior terminará por hacernos ver que no hay porqué temerle o que sólo se le teme en la misma proporción que aún se tiene miedo de vivir y amar. Así que la tajante separación entre la vida y la muerte, su aparente oposición comienza a desvanecerse.
Esto es lo que realmente significa estar en armonía con uno mismo, con Dios y disolverse en el flujo de la vida.
Reciprocidad
Ninguna creación se puede llevar a cabo si no existe reciprocidad. Esto significa que dos entidades se acercan para unirse para formar una totalidad, y se abren el uno al otro y cooperan y se afectan con el fin de crear una manifestación divina. Ahí donde hay separación, la reciprocidad debe desaparecer con el fin de eliminarla
El pensamiento creativo y la inspiración no son capaces de completar la creación a menos que se ponga en acción el segundo aspecto, la ejecución o realización.
Los seres humanos suelen ser pocos creativos por dos razones: no están dispuestos a adoptar la disciplina necesaria para seguir sus propias ideas, o bien están demasiado reprimidos emocional como espiritualmente como para abrir sus canales creativos. Cuando la gente empieza a resolver sus conflictos internos volviéndose más sanos y equilibrados, encuentra salidas a su creatividad personal y en consecuencia obtiene una enorme satisfacción.
La reciprocidad como puente
El desequilibrio entre los dos aspectos de la creatividad, es particularmente llamativo en el área de las relaciones humanas. El movimiento que acerca a dos personas en la atracción y el amor iniciales es creativo, espontáneo y sin esfuerzo.. Sin embargo raras veces se mantiene la conexión.
.
La reciprocidad es el puente que conduce hacia la unificación. Dos movimientos expansivos deben fluir el uno hacia el otro en un juego armonioso de dar y recibir., de cooperación mutua y de apertura positiva.
La capacidad para aceptar, soportar y sostener el placer debe ser aprendida de manera gradual y es una de las metas más difíciles de alcanzar. Esta capacidad depende directamente de la integridad espiritual y emocional de la persona.
De modo que la reciprocidad depende de la capacidad de cada entidad para decir si cuando se le ofrece otro sí.
Hay tres niveles de reciprocidad:
1-El ser humano con menos desarrollo que aún está lleno de miedos e ideas erróneas solo es capaz de expandirse muy poco.
Es posible que a veces se den cuenta del miedo de abrirse y que vean la manera de cómo retienen la energía, sentimientos y fuerza vital, pensando que este tipo de control le permite estar más seguros. Mientras tengan esta actitud tendrán problemas con la reciprocidad. El anhelo de la reciprocidad siempre esta ahí pero algunas entidades se conforman con la pseudo seguridad del aislamiento y la soledad, pues es aparentemente menos amenazante.
2-No obstante, cuando existe un poco más de desarrollo el anhelo se vuelve más fuerte y más conciente. La gente que se encuentra en el segundo nivel esta dispuesta a abrirse, pero todavía tiene miedo cuando aparece una oportunidad para establecer una verdadera reciprocidad. La única manera en que la gente de este nivel puede vivir la dicha y el placer de la expansión y la unión es en la fantasía.
En todo caso la falla en las relaciones indican que el ser aun no esta listo para poner en practica la verdadera reciprocidad. Los movimientos del alma se contraen y la fantasía no se puede realizar.
Mucha gente continua pasando alternativamente a través de periodos de soledad, un fuerte anhelo y luego una satisfacción temporal, de tal modo que ya sean obstrucciones internas o externas, siempre hay algo que les impide la completa reciprocidad. Las decepciones que surgen en tales situaciones, sirven como mayores justificaciones para los miedos inconscientes que alimentan la determinación de no abrirse y dejarse llevar por el flujo de la vida.
La gente que se halla atrapada en este nivel suele estar llena de dolor y confusión, que a su vez suele conducirlos hacia un trabajo personal más profundo y hacia el compromiso de encontrar el origen interno de la fluctuación. No obstante llega un momento en el camino de la evolución personal, en el que la fluctuación es muy dolorosa y esto lo lleva a establecer un compromiso de apertura a la reciprocidad y la realización, a la interacción y la expansión, a la cooperación y el placer positivo. Esto siempre exige abandonar el placer negativo de la pseudo seguridad. Entonces el alma se prepara para aprender y arriesgar la reciprocidad, el amor, el placer y para funcionar con seguridad en estado de apertura.
3-En el tercer nivel, se encuentra la gente que es capaz de mantener la reciprocidad de manera real, no solo en sus fantasías y no solo como un anhelo.
¿Qué es lo que prohíbe la reciprocidad entre los seres humanos?
La reciprocidad puede existir solo en la medida en que los individuos conocen y están en contacto con sus lados previamente ocultos. Subrayo que la reciprocidad esta ausente”no”porque los aspectos negativos están todavía presentes, sino porque no hay una conciencia suficiente de ellos. Esta distinción es fundamental.
Generalmente los seres humanos abordan este problema de manera exactamente opuesta. Piensan que primero deben erradicar el mal que todavía existe, pues de otro modo estaría traicionando la dicha que produce la reciprocidad.
Así que es fundamental que obtengan un contacto creciente con los aspectos destructivos inconscientes de su ser. La vida no puede ser vivida verdaderamente si no sucede eso.
Cobrar conciencia de tu ser real es empezar a corregir ese rompimiento; la conciencia lo disminuye y eventualmente te llevara a aceptar lo que antes negabas. Si no existe reciprocidad entre tu mismo y todos tus aspectos, debido a que tus ideas, tus experiencias y tus expectativas sobre tu persona son irreales, es absolutamente impensable que pueda existir reciprocidad entre otra persona y tú.
Al rechazar el mal, rechazas la energía vital original y creativa que contiene todo mal. Esa energía debe ponerse a tu disposición para integrarte. La energía solo puede transformarse cuando seas consciente de su forma distorsionada, pero cuando su manifestación no puedes modificarla. Así que permaneces escondido dentro de ti y cuando la división no es consciente, no hace sino reflejarse en tus relaciones o en la falta de ellas.
No importa que tan malo o inaceptable sea algún aspecto de tu persona, que tan indeseable y destructivo, la energía que lo constituye sean de una fuerza vital, sin la cual no puedes funcionar. Solo entonces podrás dejar de bloquear la expansión y dejarte fluir hacia el universo de otro ser, permaneciendo abierto para recibir los flujos de su energía y de su alma.
Llaves para tu trabajo interno
La falta de unión en ti no puede crear unión con los otros, sin embargo no tienes que esperar hasta estar completamente unificado.
Podrás ahondar en la aceptación de ti mismo si usas tus relaciones actuales como medida para saber en donde se encuentra tu propia ruptura interna y tu disposición para aceptar tus partes negativas.
Tu capacidad para establecer la reciprocidad crecerá proporcionalmente a tu aceptación de ti mismo, de modo que tus relaciones mejoraran y se volverán mas profundas.
Si no puedes aceptar el mal en tu interior y piensas:
“Primero debo ser perfecto antes de aceptarme, amarme, tenerme confianza y valorarme”, es obvio que tendrás la misma actitud hacia otra persona y cuando la realidad te haga ver que el o ella esta lejos de la perfección, lo rechazaras igual que te rechazaras a ti mismo.
Pueden revisar sus relaciones de familia, pareja, amigos, socios, etc. Miren de cerca cualquier situación en la que tengan contacto con otra gente y donde algo les moleste. ¿En que grado están verdaderamente abiertos a la realidad de las otras personas?
Si contestan esta pregunta con honestidad y no están realmente abiertos podrán usar esta llave para ustedes mismos, siempre y cuando lo eviten con racionalizaciones, explicaciones y justificaciones e incluso la culpabilizacion que tan fácilmente se confunde con auto aceptación, teniendo muy poco que ver con ella.
Conforme descubran su intolerancia y actitud crítica, automáticamente sabrán que lo hacen de igual manera consigo mismo. Si tienes relaciones superficiales, insatisfactorias y carentes de profundidad, en las que solo te dejas conocer de manera superficial, tal vez solo mostrando tu ser idealizado, el cual piensas que es lo único aceptable que hay en ti, entonces tendrás otra medida de cómo andas internamente. No arriesgas nada porque no te aceptas y no aceptas a los demás.
El movimiento de abrirse y dejar entrar la felicidad relajada de navegar hacia otro campo de energía es insoportable y parece peligrosa cuando te odias a ti mismo.
Pero esta separación que parece tan verdadera en su realidad, es una ilusión, intelectual que aparece como resultado de lo que se niega.
Al cerrar sus ojos y su conciencia a la persona total que son, crean dos seres, el aceptable y el inaceptable. Pero los dos son uno. La separación es un producto de la mente y es causa de separación y de luchas.
¿Qué sucede desde el punto de vista energético en el nivel físico, mental y espiritual?
Si los dos seres humanos se abren el uno al otro en la reciprocidad, la energía ínter penetra el campo energético del otro y viceversa. Es un constante flujo y reflujo. Lo contrario le sucede a la gente que permanece separada y cerrada, y cuando se bloquea el intercambio de energía se retrasa el plan de la evolución.
Cuando una persona se abre o cuando una corriente del si se encuentra con una corriente del no porque la reciprocidad parece muy atemorizante, uno de los flujos de energía fluye hacia el exterior pero choca con el campo energético cerrado del otro y así dos flujos nunca pueden volverse uno.
Sólo el desarrollo sostenido y el crecimiento pueden cambiar esto para que ambos aprendan a permanecer abiertos el uno para el otro.
En los niveles espiritual y emocional, el estadio más bajo indica una situación de miedo agudo. El miedo de aceptar el ser en su estado actual, es esencialmente el mismo miedo que quiere huir de la reciprocidad y la felicidad. Como el temor está ahí, el odio llega con sus derivados.
Los niveles mentales son afectados por los procesos de huida, cuando la persona busca explicaciones rápidas para lo que no puede entender a menos que acepte su ser tal cual es. La actividad mental se vuelve tan grande que no puede sintonizarse con las voces de su ser y se crea más separación. El ruido mental crea desconexión de los sentimientos y del estado que originó la situación actual. Esta persona está obligada por su propia elección a vivir en un estado de frustración e insatisfacción constante. Físicamente esto crea bloqueos dentro del cuerpo.
En el segundo nivel, en donde la apertura y contracción son alternadas, la actividad mental de la persona es confusa. La búsqueda y el aferramiento no pueden dar respuestas verdaderas mientras el ser no sea aceptado con sus peores aspectos. La confusión mental crea odio y cólera.
En el plano emocional el anhelo y la decepción se alternan con la satisfacción en las fantasías. Esto indica cierto nivel de apertura y de flujo, aunque sin que haya realmente reciprocidad, sino retraimiento y contracción. Esto último incluye nuevamente cólera, odio, decepción y culpabilizacion del otro.
Cuando la auto aceptación hace posible la reciprocidad y se intercambia la energía, los movimientos universales fluyen con suavidad.
“La verdad es como el sol en torno al cual giran los planetas, se mantiene constante y brillante aunque a veces lo cubran las nubes, pero en los momentos en que percibes la verdad, las nubes se dispersan y el cálido sol de tu conciencia superior te regenera con la fuerza del bienestar, la alegría y la paz.”
Bibliografía:
Aprender a Amar, David Carl Platts Del miedo al Amor, Eva Pierrakos La Maestría del Amor, Dr. Miguel Ruíz
Marcela Judurcha
Aprender a Amar
“El método para transformar las relaciones y enriquecer nuestras vidas”
Objetivo:
Descubrir el significado verdadero de las dificultades que presentan nuestras relaciones y guiarnos en el camino de su solución.
Amar libremente y sin temores.
Crear y mantener relaciones de una gran riqueza energéticas, vibrantes y constructivas.
Técnica:
Parte 1: “Conectarse con uno mismo”
El propósito de esta parte es averiguar que opinas del amor y lo que significa para ti.
Comenzamos con un torbellino de ideas o brainstorming, que es un método para encontrar respuestas a problemas en el cual todos los miembros del grupo piensan muy rápidamente en tantas ideas como pueden sobre las formas puras del amor.
¿Qué es el Amor?
En el libro “Aprender a Amar”, de Eilen Caddy y David Carl Platts dice:
“El Amor es quién y qué somos esencialmente. Por lo tanto, el traer más amor a tu vida comienza con la elección de ser más tú mismo. Significa decidir aceptarte y respetarte a ti mismo y a los demás. Significa decidir permitirte a ti mismo y a los demás ser quienes son, sin emitir juicios ni exigir nada”.
Desde esta definición la tarea no es buscar el Amor sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras que internamente has levantado contra eso. No es necesario buscar lo que es verdadero sino que es necesario buscar lo que es falso.
Pero, ¿Hasta qué punto te conoces a ti mismo?
Lawrence Stern dice:
“No existe para mí en la vida ningún asunto que me cause mayor turbación que comenzar a decir a todo el mundo quien soy yo-pues apenas existe alguien a quien yo no pueda hacer un relato mejor que el de mi mismo-y a menudo he deseado que hubiese podido hacerlo con una sola palabra y acabarlo de una vez”.
Los bloqueos que tenemos con frecuencia, es más fácil observarlos en otros que en nosotros mismos. Sin embargo, cuando tomamos conciencia de nuestros propios bloqueos, entonces podemos hacernos cargo y comenzar a disminuir sus efectos limitantes sobre nosotros.
Ahora, Cierra los ojos siéntate derecho y respira profundamente, relájate. Vas a buscar en tu interior ¿Cuáles son los bloqueos (emociones, sentimientos, pensamientos) que cierran tu corazón y evitan que fluya el Amor?
Cuando surja algo, sin pensar, abre los ojos y anota todas las respuestas que se te ocurran con honestidad.
Busca e investiga en tu actitud hacia tú pareja, hijos, amigos y autoridades. ¿Cómo reaccionas ante cada uno de ellos? ¿Anhelas ser amado?, Si es sí ¿Cómo crees que lo logras?
Ahora examina tus respuestas y marca cada una que consideres positiva con un signo+ y las que consideres negativas con un signo -.
Busca otra vez en tus relaciones. ¿Cuáles son los defectos de las demás personas que te afectan negativamente?
Hay dos medidas defensivas que son reacciones que viven en el alma del adulto. Son la severidad y la idealización.
¿Cuáles de los dos extremos es necesario que ataques primero ?
Parte 2: Aceptación
Recuerda que con el conocimiento viene la libertad y el poder de elección. Todos tenemos puntos débiles, actitudes, Hábitos y otras conductas de las cuales no somos conscientes. Ciegos ante nuestros propios puntos débiles no tenemos control ni poder de elección sobre nuestras vidas.
Pero si tomamos conciencia de dichos patrones de conducta tenemos dos alternativas: continuar con ellos de la manera habitual o cambiarlos para que puedan ofrecernos una mayor libertad, capacitación o satisfacción.
Cuanto más sinceros somos más concientes estamos. Lo contrario, cuanto más cerrados estamos más inconscientes somos de lo que pasa en nuestra vida.
Meditación:”Yo soy”
Nos ponemos cómodos, cerramos los ojos, y vamos a respirar profundamente. Vamos a centrar nuestra atención en el aire que entra y sale por nuestra nariz y así muy relajados vamos a visualizar un escenario, el escenario de nuestra vida, y allí estamos nosotros.
Vamos a visualizar en nuestra mano izquierda una llave dorada y con esa llave vamos a abrir una hermosa puerta dorada que aparece en el escenario. Esa puerta irradia mucha luz, mucho esplendor y una vez abierta pasamos a través de ella.
Allí, nos encontramos con un puente y caminamos a través de él. Luego, un sendero lleno de flores rosas nos guía hacia un espejo con marco dorado que irradia mucha luz. Allí, observamos nuestra imagen y mirándonos amorosamente a los ojos nos fundimos en Amor y así, “ Somos Uno”
Ahora llenos de energía amorosa, le pedimos al Padre :
Oración para el Amor
Hoy, Padre, te pedimos nos ayudes a aceptarnos a nosotros mismos sin juzgarnos. Permite que el amor sea tan fuerte que de ahora en adelante cada acción, pensamiento, palabra y emoción se fundamente en el amor.
Permite que el amor hacia nosotros mismos sea tan fuerte que ya no necesitemos vivir nuestra vida según las opiniones de otras personas. Permite que confiemos del todo en nosotros a fin de que hagamos las elecciones que debamos hacer.
Con este amor que sentimos por nosotros mismos ya no tenemos miedo de enfrentarnos a las responsabilidades de nuestra vida o a los problemas, ni de resolverlos a medida que surjan. Permite que el amor hacia nosotros mismos nos ayude a realizar todos nuestros deseos.
Podemos vivir la vida siendo nosotros mismos y sin fingir que somos distintos sólo para ser aceptados por otras personas. Ya no necesitamos ser aceptados por otras personas ni que nos digan lo buenos que somos, porque sabemos lo que somos. Con el poder del amor que sentimos hacia nosotros mismos, permítenos que disfrutemos de la imagen que vemos cada vez que nos miramos al espejo
Ayúdanos a disfrutar de la vida, de las relaciones, a estar vivos y a no vivir más con miedo al amor.
Permítenos abrir nuestro corazón al amor que nos corresponde por derecho de nacimiento.
Ayúdanos a convertirnos en maestros de la gratitud, de la generosidad y del amor a fin de que seamos capaces de disfrutar de todas tus creaciones por siempre jamás. Amén.
“Lo que tú eres es lo que Dios te regala, lo que haces de ti es lo que le regalas a Dios”
Clave
de Vida de Fátima Salinas :: México 750 - Dpto. 29 (C1097AAP) Pasaje Santa
Marina, San Telmo, Buenos Aires, Argentina ::
Tel:
4300-7574 / 3734 ó 15-64-55-00-55 :: e-mail: info@clavedevida.com.ar