Por que el hombre no se satisface simplemente..."siendo";
se trata del único ser que fue expulsado del
paraíso por comer el "fruto" del conocimiento;
ya que estaba tratando de probar que podía hacer
un paraíso mejor al que perdió.
Desarrollo:
En el ser humano hay cosas que no cambian dentro de
su propio cambio; ya que no hay un día que sea
igual al otro; no hay una vida idéntica a la
precedente.
Todo cambia, pero mi proceso es siempre el mismo; las
criaturas humanas son creaciones pasajeras, e impermanentes,
esto permite mantener al hombre anclado a la realidad
de su ser y prevenir su exceso de ego.
Dado el poder que tiene el "yo" para gobernar
el mundo, es muy fácil que el individuo pierda
su humildad y se crea Dios.
En definitiva esto significa asumir la responsabilidad
de su sino, dado que la cuestión principal reside
en que hemos sido adoctrinados en la idea de que éxito
y fracaso están en nuestras manos; esto equivale
a cargarle a este; un equivalente moderno de la culpa:
"el temor al fracaso".
Ocurre que detrás de todo malestar, descontento
y quejas, suele haber sensación de fracaso.
Mientras que el fracaso es estar mal e ir hacia abajo;
el éxito se lo asocia con el sentimiento de estar
bien, de ir hacia arriba , lo que en definitiva, asegura
una receta segura para la neurosis.
El éxito tiene un sabor dulce cuando llega por
si mismo, pero es amargo, si tenemos que sacrificarnos
por el.
Cuando en las sociedades modernas, la producción
y el consumo están muy relacionadas, la gente
queda como "suspendida" en sus propósitos;
ya que el "premio" en términos de placer
y satisfacción que provoca el esfuerzo creativo;
resulta inmediato.
En nuestra "cultura tecnológica" vivimos
de la utopía de que todos los problemas que generamos
podrán ser resueltos.....mientras tanto, nuestros
" placeres" son apenas, placeres momentáneos,
antes de que nuestros anhelos de éxito....nos
vuelvan a empujar hacia arriba.
Permanecemos suspendimos en la ilusión del éxito,
y por eso aspiramos constantemente a subir mas y mas;
cuando la genuina sabiduría nos indica que "todo
lo que sube....debe bajar".
Cuenta Lowen que cuando era joven era muy egocéntrico
que aspiraba a ascender en el mundo, que deseaba éxito
y fama, y que a pesar de haberse graduado en Leyes y
haber obtenido el doctorado, no conoció el éxito
ni la fama en el Doctorado ni en el Derecho, era la
época de la Depresión, y con su profesión
no podía mantenerse económicamente. Este
fracaso lo obligo a buscar otras cosas.
Su interés por la relación cuerpo-mente
lo llevo a conocer a William Reich y pasar por un entrenamiento
terapéutico. Con su ímpetu juvenil, quiso
ser medico y ejercer la terapia reichiana para alcanzar
una potencia orgasmica total, pero no lo logro del todo
dado que aun estaba empeñado en tener éxito
y fama.
Entonces comenta con cierto dejo de ironía,
que tras haber fundado un Instituto y haber escrito
varios libros, la gente lo considera un triunfador y
un famoso; y en comparación con sus ambiciones
juveniles...ahora es un "fracaso", es una
criatura imperfecta, no ascendió a las cumbres
olímpicas, y ha conocido el éxtasis del
orgasmo total al igual que la mayoría de las
personas, solo en contadas ocasiones; no se ha liberado
de las tensiones, de los problemas, y de las preocupaciones
diarias. ; dice además , que a sus libros no
los considera best sellers y que su Instituto es pequeño.
Sin embargo siente gran placer por su vida y por su
trabajo, pero no puede decir que se halle exento de
dolor.
Considera que su "gran "viraje"se produjo
a partir de aceptar su "fracaso", desde entonces
logro mayor paz interior, felicidad y un poco de sabiduría.
Comenta que parte de esta sabiduría deriva de
haberse dado cuenta de que éxito y fracaso no
son criterios validos para vivir.
Manifiesta que el fracaso puede tener, si se lo quiere
ver, un efecto aleccionador positivo; lo cual me hizo
detenerlo y revisar su comportamiento autodestructivo;
le posibilito un nuevo comienzo; y que al aceptar el
fracaso lo libero de su lucha por superar el sentimiento
interior de fracaso.
Fte.
Miedo a la vida- Alexander Lowen
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