Mi hijo hace poco llegó a este mundo, de manera
normal.. Pero yo tenía que trabajar, tenía
tantos compromisos.
Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba.
Comenzó a hablar cuando yo no estaba.
Mi hijo a medida que crecía, me decía:
"Papi, algún día seré como
tú ¿Cuándo regresas a casa papi?"
-"No lo sé, pero cuando regrese jugaremos
juntos... ya lo verás".
Mi hijo cumplió diez años hace pocos días
y me dijo: "Gracias por la pelota papá,
¿quieres jugar conmigo? -"Hoy no hijo; tengo
mucho que hacer" -"Esta bien papá,
otro día será".
Se fue sonriendo y siempre en sus labios las palabras:
"Yo quiero ser como tú. ¿Cuándo
regresas a casa, papá? -"No lo sé,
pero cuando regrese jugaremos juntos... ya lo verás"
Mi hijo regresó de la universidad el otro día,
hecho todo un hombre.
"Hijito, estoy muy orgulloso de ti. Siéntate
y hablemos un poco de ti"-"Hoy no papá,
tengo compromisos... por favor préstame el carro
para ir a visitar a unos amigos".
Ya me jubilé y mi hijo vive en otro lugar. Hoy
lo llamé: "Hola hijo, quiero verte"
-"Me encantaría papá, pero es que
no tengo tiempo... tú sabes, el trabajo, los
niños... pero gracias por llamar, fue increíble
escuchar tu voz."
Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo
había cumplido su deseo, era exactamente como
yo.
Anónimo
Clave
de Vida de Fátima Salinas :: México 750 - Dpto. 29 (C1097AAP) Pasaje Santa
Marina, San Telmo, Buenos Aires, Argentina ::
Tel:
4300-7574 / 3734 ó 15-64-55-00-55 :: e-mail: info@clavedevida.com.ar